Cómo gestionar la energía necesaria para un concierto (en un día estresante)

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El mes de septiembre me sorprendió con una actividad constante, con varios programas y eventos simultáneos que se solapaban unos con otros. Y qué decir tiene que por lo tanto no había momento alguno para descansar o relajarse. Incluso cuando no tenía el violín entre mis manos, había algo que hacer con el ordenador o simplemente mi cabeza iba de un pensamiento a otro, intentando solucionar los problemas que iban surgiendo sobre la marcha o queriendo adelantarme a los que pudieran venir, para dejar todo atado desde el principio, esperando que nada desajustase todo a última hora.

Pero claro, como todo esto ocurría día tras día, el cansancio y el estrés se iban acumulando y lo peor que te puede ocurrir es llegar a un concierto importante completamente agotado. Y yo iba camino de ello.

Como os contaba en el anterior post, esos días estaba inmersa en gestionar, dirigir y presentar un nuevo proyecto de música de cámara, pero no por ello mi vida se paró esos días, sino que esto era otra cosa más que añadir a mi agenda.

El día que presentaba el proyecto en concierto fue frenético.

Recibía mensajes y llamadas de los músicos desde el punto de la mañana. Tuvimos un ensayo que duró hasta la hora de comer, dejándome sin tiempo para volver a casa para ello. Tras comer rápidamente en el primer sitio que se me ocurrió, fui con dos músicos a preparar la sala de concierto. Pero cual fue la sorpresa y su consiguiente estrés cuando descubrimos que no había forma de colocarnos sobre el escenario de forma eficiente.

Al final encontramos una posibilidad que a todos nos pareció buena, pero que durante la prueba acústica descubrimos que no funcionaba correctamente, lo cual me dejó sin apenas tiempo para volver a cambiar la disposición, terminar el ensayo, ultimar detalles con los encargados de la sala, despejar la misma para que pudieran entrar los oyentes y ¡vestirme con la ropa de concierto!.

Todo pasó muy rápido y ni siquiera tenía tiempo de ir a comprar algo de comer para salir al escenario con energías renovadas.

La cuestión es que ahí estaba el concierto y ahí estaba yo muy cansada tras un largo día lleno de actividad, contratiempos y estrés.

Supongo que la responsabilidad, la ilusión porque todo saliera bien y las ganas de tocar me ayudaron a mantener la concentración y la energía en los momentos que más necesitaba. Pero pese a que al final todo fue bien, aprendí que no es posible llegar a un concierto en estas condiciones y que hay que saber administrar las fuerzas a lo largo del día para llegar a un concierto con energía.

Pero, ¿Cómo lograr llegar a un concierto con energía?

Bajo mi punto de vista y sobre todo después de esta nueva experiencia multitarea, todo esto empieza desde mucho antes del día del concierto.

Los días previos al concierto, necesitamos tener todo bastante organizado para que podamos tener tiempo suficiente para descansar algún rato durante el día y sobre todo dormir suficiente y bien.

El día anterior al concierto yo te aconsejaría preparar todas las cosas que necesitarás al día siguiente, sobre todo si como en mi caso se trata de un concierto por la tarde, pero vas a tener que pasar todo el día fuera de casa. Estas cosas serían la ropa, calzado, partituras, algo de comida para antes del concierto o aparatos electrónicos como cámaras de foto, grabadora de audio y/o vídeo. Ese día lo mejor será que vayas temprano a la cama después de haber disfrutado de un momento de reposo haciendo algo que te relaje, ya sea deporte, leer o ver una película.

El día del concierto lo mejor será que te des tiempo suficiente para desayunar tranquilo y relajado, para que después de eso puedas afrontar cualquier contratiempo que te sobrevenga a lo largo del día con paciencia y resolución. Si puedes, planifica con anterioridad dónde vas a comer, intentando buscar un sitio en el cual te sientas como en casa, con un ambiente agradable y con comida que te guste y se ajuste a tu presupuesto.

Intenta dosificar energías a lo largo del día. Obviamente si tienes otras actividades antes del concierto, como ensayos o clases, tienes que hacerlas lo mejor que puedas. Pero si hay posibilidades de ahorrar algo de energía no estando al 100% en ellas, siempre podrás disponer de ese extra a la hora del concierto.

Finalmente, intenta poder disponer de unos minutos para ti antes del concierto, tanto tú como tu grupo lo agradeceréis.

Y si aparece cualquier contratiempo a lo largo del día, respira hondo y resuelvelo con tranquilidad. Si algo aprendí durante esos días previos al concierto, es que por difíciles que sean los problemas que se te presenten, todos tienen solución.

Energia (Conflict Copy)


Y tú, ¿Qué haces para ahorrar energía para un concierto?


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