¿Cómo preparar un monográfico de música de cámara?

escenario

Hoy quería presentaros un lugar donde he tocado recientemente, pero cuando he abierto el editor para empezar a escribir he pensado:

“¿Cuántas veces tenemos la posibilidad de participar en un concierto monográfico con obras de música de cámara de un compositor contemporáneo?”.

Así que, por esta simple pregunta, he decidido cambiar el rumbo del artículo y hablar de tan única experiencia.

Pero tranquilos, que en un futuro no muy lejano, os daré a conocer esta pequeña pero acogedora iglesia londinense donde toqué: St. Alfege Church.

Todo empezó cuando mi compañero de dúo, el pianista y compositor Manuel López Jorge, me preguntó si estaría interesada en tocar su obra “Lembranzas de Jakobsland” para violín y arpa en un concierto que le habían ofrecido como compositor, en el cual sólo se interpretarían sus obras.

La primera reacción que tuve fue mirar la agenda. Vale, la fecha estaba libre. La segunda fue cerciorarme de que tenía suficiente tiempo para preparar la obra y sí, tenía varios meses por delante. Así que acepté. Conocía la obra, ya que había asistido a su estreno en Londres y posteriormente en España por el Dúo Alma. Y lo que es mejor, ¡me gustaba!

A medida que él fue decidiendo el programa del concierto, tuve que ir añadiendo obras suyas a mis horas de estudio, como “Claroscuro” para violín y piano y “Navarra: Terras do nahar” para violín solo. Era una gran oportunidad.

Interpretaríamos varias de sus obras con diferentes grupos y en un solo concierto.

Hasta ahora había asistido a varios conciertos monográficos de un compositor, como un concierto con las Sonatas para piano y violín de J. Brahms o una serie de conciertos donde se presentaron todas las Sonatas de violín y piano de L. Van Beethoven. Pero lo que todavía no había escuchado era un monográfico de un compositor contemporáneo, que además estuviera enfocado a la música de cámara.

Cabe decir que el año pasado ya participé en un concierto de las mismas características con el mismo compositor, con dos de los grupos de cámara de los que formo parte. Pero esta vez el planteamiento era diferente. No participaba con obras que ya formaban parte del repertorio de mis grupos, sino que esta vez tocaba aprender nuevas obras y trabajar con nuevos músicos. ¡Me encantaba la idea!

violin pianoClaroscuro ” – Duo Stellae

Pero, ¿Cómo se prepara un concierto con obras de un mismo compositor en el que cada una de ellas cuenta con distintos intérpretes? Y todavía más difícil, ¿Cómo hacer que el público no desconecte?

La primera pregunta tiene muy fácil respuesta. Como siempre que cae en tus manos una nueva obra, cada músico se estudió su partitura de forma individual. Posteriormente, fuimos ensayando las obras con cada grupo. Y tras los primeros ensayos vino una de las partes más importantes de la preparación del concierto y posiblemente la que más me gustó de todas: Ensayamos, trabajamos y terminamos de montar las obras junto con el compositor.

Las razones por las cuales me gustó tanto este trabajo fueron muchas, pero especialmente el hecho de que al trabajar directamente con el compositor no sólo acabas interpretando la obra tal y como él la concibió, sino que además llegas realmente a entenderla. Por lo tanto, al conseguir tal entendimiento de la obra puedes finalmente transmitir al público lo que el compositor quería al escribirla.

Al final, todos los músicos que íbamos a participar en el concierto tuvimos un ensayo conjunto en el que pudimos escuchar el resto de las obras.

ensayo_conciertoJakobsland ” – Sofía Castillo (flauta) & Laure Genthialon (arpa)

Esto último nos gustó mucho a todos, porque aprendimos mucho más del compositor y su estilo al escuchar el resto de obras. Además cabe decir que su estilo, siendo contemporáneo, presenta líneas melódicas, un discurso armónico fluído y mucha vitalidad y versatilidad rítmica, con lo que nos resultó muy fácil e interesante de escuchar.

En cuanto a cómo hacer que el público no desconectase a lo largo del concierto, dependió de varios factores.

El lenguaje de López Jorge está muy bien definido, de modo que el programa tenía de por sí una unidad musical de principio a fin, que le permitía al oyente familiarizarse con el estilo. Además, cada obra constituía un mundo en sí mismo, con lo que el público volvía a conectar con la música en cada una de ellas, ya que éstas le contaban algo nuevo cada vez.

A todo esto añadimos una puesta en escena que no requería más que los cambios pertinentes de intérpretes. Esto a su vez, seguía ayudando a mantener una unidad, esta vez escénica. Este dinamismo permitía que el público volviera a conectar con cada obra, gracias a la frescura que aportaba cada nuevo intérprete o cambio de agrupación.

violin-arpaLembranzas de Jakobsland ” – Laure Genthialon (arpa) & Victoria Jericó (violín)

Finalmente hubo un último elemento muy importante que ayudó a que todos los cambios se sucedieran de forma discreta: el compositor aparecía en escena tras cada obra para introducir la siguiente. Esto no sólo ayudó al oyente a contextualizar cada obra, sino que además nos daba el tiempo suficiente para que se prepararan los próximos intérpretes.

He de decir que disfruté mucho de la experiencia, no sólo por tocar con nuevos músicos o preparar los ensayos junto con el compositor, sino también tocando en el concierto. ¡Y lo mejor de todo fue que el público disfrutó mucho!


Si os ha gustado la entrada y queréis conocer al compositor y su música, podéis entrar y visitar su página web: www.manuellopezjorge.com

M.L.J


Y tú, ¿Has tenido la oportunidad de tocar o escuchar un concierto monográfico de un compositor contemporáneo?


Anímate y comenta tus opiniones sobre el post. Y si te ha gustado, ¡no dudes en compartirlo en las redes sociales!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *