Reflexiones sobre una entrevista a Shmuel Ashkenasi (II)

pensarPhoto by Davide Restivo

Este comienzo de curso, me he encontrado completamente inmersa en un nuevo y excitante proyecto de música de cámara del que os hablaré dentro de poco. La planificación, organización y dirección del mismo me han llevado a releer de nuevo aquella entrevista a Shmuel Ashkenasi  de la que ya os hablé en aquel primer post de esta serie de reflexiones, en el cual expresaba mis pensamientos sobre la edad adecuada para formar un grupo de música de cámara.

Mientras leía la entrevista hubo de nuevo una frase que me hizo reflexionar. Ashkenasi decía “You learn to mature emotionally as individuals and not simply to prefer your own suggestions over those of your colleagues, because you’re one entity.” (”Aprendes a madurar emocionalmente como individuo y no simplemente a preferir tus propias sugerencias sobre las de tus compañeros, porque sois una sola entidad”)

¡Y cuanta razón tiene!

Muchas veces cuando formamos parte de un grupo de música de cámara, pensamos en él a través de nuestra parte y luego en el todo. Otras muchas, entramos en disputas que crean tensiones entre nosotros porque queremos que la interpretación sea como la imaginamos a nivel personal, independientemente de cómo la conciban el resto de compañeros.

Es decir, normalmente anteponemos el Yo personal a la Entidad grupal.

¿Pero cómo conseguir esta entidad?

En realidad tendríamos que llegar a conseguir crear una única concepción grupal a la cual añadir diferentes pinceladas de colores, que no serian otras que nuestras propias expresiones personales, individuales.

Pero claro, todo esto expuesto de esta forma se torna filosófico y en cierto modo utópico. ¿Una entidad grupal como una única mente con pequeñas aportaciones individuales?

Cuando tocamos música de cámara es verdad que necesitamos crear una interpretación en la cual todos tengan algo que decir, dentro de la idea común sobre las lineas generales de la obra, que hemos acordado previamente.

Pero aquí esta el peligro.

¿Cómo lograr una idea general común que nos convenza a todos?, y además ¿Cómo integrar nuestra propia interpretación dentro de esta idea?

my way_our way

En cuanto a la primera pregunta, lo cierto es que no tiene respuesta sencilla ni única.

Llegar a conseguir unificar ideas en cuanto a la interpretación entre varias personas es muy complicado, y todavía lo es más cuanto más numeroso es el grupo.

Como bien dice Ashkenasi en su entrevista, en momentos de discrepancia hay grupos que deciden elegir el término medio entre las diferentes opiniones que puedan tener los músicos del grupo. Pero esto no siempre es bueno, ya que puede acabar generando una interpretación insulsa, basada en puntos medios, sin contrastes ni extremos. Esta interpretación tampoco convencerá a los propios músicos, y posiblemente ni siquiera disfruten cuando acaben tocando la obra en un concierto.

Mi consejo llegado a este punto es escuchar y probar las diferentes sugerencias de nuestros compañeros. Eso sí, con una mente abierta que nos permita apreciar las otras opciones interpretativas, porque no va a servir de nada probar varias cosas, si lo hacemos con cara de disgusto, buscando cualquier excusa para que no nos guste e intentando en todo momento compararlo con nuestra opción dando por hecho que ésta va a ser siempre mejor.

No va a ser fácil encontrar esa interpretación perfecta en la que todos sin excepción estemos de acuerdo, de hecho puede que sea casi imposible. Pero no podemos obcecarnos, hay que lograr buscar la más próxima al gusto de todos y evidentemente en momentos de disputa unos tendrán que ceder en unas cosas y otros en otras. Pero lo que siempre habrá que evitar es que siempre ceda la misma persona.

Aunque parezca mentira, una vez hemos acordado las líneas generales de la obra con sus pequeñas particularidades como articulación y ritardandos entre otras cosas, la parte que queda es la más fácil de todas, que no por ello la más sencilla.

¡Ahora toca plasmar tu personalidad en tu parte!.

¿Quien dijo que por el hecho de buscar una entidad hay que perder la individualidad?

Ni mucho menos. En un grupo de cámara todos son importantes individualmente y una vez se llegan a pequeños acuerdos estructurales llega la hora de tu sello de identidad en tu propia interpretación de la obra.

De esta forma conseguiremos dos cosas muy importantes, por un lado habremos logrado alcanzar esa entidad grupal, sintiéndolo libres a la vez que formamos parte de ella.

Y ¿Qué mejor modo que éste para tocar un concierto con tu grupo de música de cámara?

una_entidad


Si te ha gustado el artículo y quieres leer la entrevista la podrás encontrar pinchando aquí (Entrevista en Inglés)


Y tú qué opinas sobre esta reflexión, ¿Se te ocurre mejor forma de disfrutar tocando música de cámara y sintiéndote parte de ella?


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