Reflexiones sobre una entrevista a Shmuel Ashkenasi (I)

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Hace unos días recibimos un email de Chamber Studio en el correo del dúo. A simple vista parecía que sólo tenía publicidad sobre la próxima masterclass de Shmuel Ashkenasi en Kings Place, pero a medida que fui leyéndolo, descubrí que junto a la información sobre la master había una entrevista de tan afamado violinista.

A día de hoy son muchas las entrevistas a grandes músicos que he leído, pero esta ha sido una de las que más me ha gustado hasta la fecha. Quizá ha sido por el momento musical que vivía cuando la leí o simplemente por el hecho de que hablara sobre algo tan cercano a mí como es el ‘cuarteto de cuerda’.

Sea por lo que sea, lo cierto es que no sólo me gustó sino que me hizo reflexionar sobre varios aspectos de la música de cámara. Y es por esta razón por la cual he decidido escribir una serie de posts en los cuales expondré cada una de estas reflexiones.

La primera de todas surgió al leer la contestación de Ashkenasi a la pregunta: “¿Cuáles son los problemas más comunes que ves en los cuartetos de cuerda jóvenes?”

Mi sorpresa fue que su respuesta se centró mayormente en la edad de los músicos.

¿La edad?

Puede que la reflexión que tuve ante tal respuesta viniera dada porque lo último que esperaba leer era un problema de edad, pero claro:

¿A qué edad deberíamos comenzar a tocar música de cámara?, o mejor dicho ¿En qué momento de nuestro aprendizaje estamos preparados para formar un grupo de música de cámara?

Evidentemente no tengo la respuesta definitiva a tales cuestiones, pero lo que sí que puedo hacer es analizarlo un poco.

Si intentamos expresar las necesidades de la música de cámara de la forma más simple, éstas podrían dividirse en dos: las individuales y las grupales.

La primera podría decirse que comprende sobre todo el aspecto técnico de cada instrumentista. Al fin y al cabo las partituras son individuales y ninguna de ellas tiende a ser fácil. Ni siquiera lo son los bajos del clasicismo considerados en ocasiones repetitivos y aburridos. Incluso ellos requieren de una buena articulación, de una buena y controlada proyección de sonido (que ayudará tanto al balance como a la afinación del grupo) y también de la capacidad de cantar aun con el más sencillo (a simple vista) acompañamiento.

En cuanto a nivel grupal, teniendo en cuenta que estoy simplificando mucho, es necesario ir juntos y escuchar muchísimo a los demás. Con ir juntos, me refiero no sólo a comenzar y acabar a la vez, sino también a respirar juntos, sentir la música de la misma forma, sentir el pulso de forma grupal, unificar articulaciones, fraseos… en resumen, crear una interpretación entre todos.

Pero claro, para mí aquí comienza el dilema.

Si nos paramos a pensar, es muy complicado escuchar en todo momento a tus compañeros si tienes dificultades técnicas que te hacen estar preocupado y por ello completamente concentrado en tu partitura. Esto te crea tensiones y miedos porque llega ese pasaje de semicorcheas que no consigues tocar a tempo o esa melodía en el agudo que no hay manera de afinar.

Todo esto conlleva nervios, inseguridad y por ende, desequilibra el grupo.

Esto significa que va a ser muy difícil alcanzar un buen nivel grupal. Será muy complicado pensar en el conjunto si por razones técnicas no se puede defender correctamente tu parte y todavía más difícil será escuchar a los compañeros.

Pero claro, si esperamos a tener una buena técnica instrumental que nos permita tocar cualquier obra sin dificultad alguna, nos habremos hecho mayores, ¿o no?

Ahora bien, lo cierto es que si tenemos en cuenta todos estos aspectos individuales y grupales que ayudarían a un óptimo resultado en cualquier grupo de cámara, quizá sí que podría cobrar sentido la idea de esperar a tener una madurez tanto instrumental como musical, que como Ashkenasi plantea, se puede encontrar entre los 20-30 años.

Pero ¿En realidad es bueno esperar tanto tiempo para tener un primer contacto con la música de cámara?

Al fin y al cabo tampoco estamos tan preparados individualmente para tocar en una orquesta cuando estamos cursando el grado elemental o el grado medio, y no por ello dejamos de disfrutar y aprender.

Considero que la música de cámara es buenísima para el aprendizaje de todo músico. Desarrolla mucho la audición, al tener que escuchar constantemente a tus compañeros y no sólo a ti mismo. Ayuda también a pensar sobre cuestiones musicales y por tanto te hace madurar como músico, ya que durante los ensayos no dispones de un profesor que te ayude con ‘qué hacer’ en un pasaje determinado, sino que tanto tus compañeros como tú tendréis que pensar, experimentar y buscar cómo solucionar los pequeños problemas que vayan surgiendo durante el ensayo. Asimismo, habrá momentos en los que te des cuenta de que por el bien del grupo hay ciertos aspectos técnicos que debieras pulir, y esto mismo te motivará durante tu estudio personal y te ayudará a dar un paso más allá con tu instrumento.

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Puede que sean muy pocas las agrupaciones que tras formarse en el grado medio hayan sobrevivido con el tiempo e incluso hayan llegado a formar parte de la carrera profesional de un músico. También puede que la mayoría de los grupos estables se hayan creado a lo largo de los estudios superiores o de postgrado, cuya edad de formación sí suele estar en esta franja de los 20 a los 30 años.

Pero ¿Sabes lo mejor de todo?

Que no pasa absolutamente nada. Con cada grupo que formas, independientemente de la edad que tengas, siempre se aprende algo nuevo y esa experiencia que hayas adquirido, siempre ha de ayudarte para cuando empieces a trabajar con un nuevo grupo más adelante.

Sinceramente, pienso que antes de alcanzar la carrera profesional e incluso durante ella, hay que recorrer un largo camino de aprendizaje en el cual se tiene que explorar, descubrir, ganar experiencia y conocer y trabajar con nuevos músicos. Y durante este recorrido la buena noticia es que ¡todo suma!

De modo que si se saben encontrar las obras apropiadas al nivel de cada uno, la música de cámara siempre va a ser un increíble y enriquecedor complemento de todo músico a lo largo de su vida.


Si te ha gustado el artículo y quieres leer la entrevista la podrás encontrar pinchando aquí (Entrevista en Inglés)


Y tú, ¿Crees que existe una edad más apropiada para empezar a tocar música de cámara?


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